Galvanizado en Caliente

You are here:

Galvanizado en Caliente

El galvanizado en caliente es un proceso de protección contra la corrosión del hierro fundido y el acero. Consiste en la formación de un revestimiento sobre la superficie de la pieza, al sumergirla en un baño de zinc fundido.

El zinc funde a 419 °C, y para galvanizar el acero éste se sumerge en un baño de zinc metálico fundido que se encuentra a 445-450°C. A esta temperatura el acero y el zinc muestran gran afinidad y, por difusión, forman aleaciones Fe-Zn.

El producto final es un acero protegido por un revestimiento de zinc. Ningún otro procedimiento puede igualarlo por su seguridad, duración, mínimos costos de mantenimiento y economía a largo plazo.

El galvanizado en caliente, como proceso industrial para la protección del acero contra la corrosión, se remonta a más de 150 años, cuando en los años 1836 y 1837 aparecen las primeras patentes del proceso en Francia e Inglaterra,. Para 1850 en Inglaterra se utilizaba un promedio de 10.000 toneladas de zinc anualmente para galvanizar el acero. Desde entonces el proceso ha demostrado ser rentable y efectivo para la protección del acero al carbono en miles de aplicaciones usadas en la industria química, del petróleo, papel, trasporte, automotriz, etc., etc.

Durante la inmersión del acero en el baño de zinc fundido, ocurren reacciones que producen una serie de aleaciones en la superficie, las cuales conforman un recubrimiento que es parte integral da la pieza en si misma. La Figura 1 muestra un corte transversal de un acero galvanizado donde se aprecian las distintas aleaciones producidas en su superficie.

IMAGEN GALVANIZADO EN CALIENTE

Las capas Gamma, Delta y Zeta son más duras que el acero base, lo cual protege al recubrimiento de daños mecánicos.
La capa Eta es bastante dúctil lo cual le confiere resistencia al impacto.
La unión metalúrgica asegura una alta adherencia del recubrimiento, del orden de 3600 psi, comparado con otros revestimientos cuya adherencia está en el orden de las centenas de psi.
La combinación de dureza, ductilidad y adherencia protege al acero galvanizado contra posibles daños durante el transporte, trabajos en sitio y futura vida en servicio.